El Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) 2025-2027 constituye una hoja de ruta ambiciosa, diseñada para fortalecer el papel de la Inspección en un mercado laboral en transformación constante. Nace con la intención de asegurar que las reformas normativas recientes -entre ellas la reforma laboral de 2021 y los futuros cambios en materia de jornada- se apliquen de manera efectiva, evitando que se queden en meras declaraciones legislativas.
El plan arranca recordando que la ITSS es una institución con más de un siglo de historia, que ha sabido adaptarse a los cambios normativos y sociales desde su creación en 1906. El nuevo programa estratégico responde a un mercado laboral más complejo, donde confluyen las reformas estructurales del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, la reforma laboral de 2021 y los futuros cambios en la jornada de trabajo.
El texto subraya que la ITSS debe ser un garante del cumplimiento real de esas reformas, además de responder al incremento de denuncias y a los efectos de la digitalización, la transición climática y el envejecimiento demográfico.
Misión, visión y valores
Misión: vigilar el cumplimiento de las normas del orden social (relaciones laborales, Seguridad Social, prevención de riesgos, migraciones, economía social), ofrecer asistencia técnica a empresas y trabajadores, y ejercer funciones de mediación y arbitraje en conflictos colectivos.
Visión: convertirse en la institución de referencia en materia de derechos laborales, con estándares elevados de calidad, eficiencia y transparencia.
Valores: independencia, imparcialidad, dinamismo, modernidad, eficiencia en el uso de recursos, cooperación con otras administraciones, foco en la ciudadanía y vocación internacional.
Desafíos y oportunidades
El documento identifica los principales retos:
Aumento de la demanda social (denuncias +43 % entre 2021 y 2024).
Ensanchamiento del marco normativo, cada vez más complejo.
Impacto de la digitalización y nuevas formas de trabajo (teletrabajo, plataformas, IA).
Aparición de nuevos riesgos laborales ligados al cambio climático, envejecimiento y cuidados.
Transformaciones sociales derivadas de reformas legales.
Frente a ellos, el plan señala oportunidades: digitalización, ofertas de empleo público en expansión, papel de la Escuela de Inspección para formar al personal, especialización de unidades y aprovechamiento de redes sociales como canal de comunicación.
Ejes de actuación y objetivos estratégicos
El plan se estructura en dos grandes ejes y 17 objetivos:
Eje 1. Actividad inspectora: las personas en el centro del servicio público
Este eje engloba 10 objetivos prioritarios:
Garantizar derechos básicos: estabilidad en el empleo, limitación de jornada, remuneración suficiente, control de despidos colectivos.
Defender los derechos de representantes de trabajadores como aliados en la vigilancia del cumplimiento normativo.
Proteger la seguridad y salud laboral, anticipándose a nuevos riesgos derivados de digitalización y transiciones económicas.
Vigilar la igualdad y no discriminación.
Integrar la perspectiva de género en la actividad inspectora.
Controlar la normativa sobre promoción y protección del empleo, incluyendo bonificaciones y formación.
Aflorar empleo con derechos, con atención a plataformas digitales, falsos autónomos, teletrabajo y empleo juvenil.
Erradicar formas extremas de precariedad y trabajo forzoso.
Intensificar la lucha contra el fraude en Seguridad Social (cotizaciones, prestaciones, Mutuas).
Impulsar la dimensión internacional de la inspección laboral, reforzando la cooperación en la UE, América Latina y con la OIT.
Eje 2. Una organización guiada por altos estándares de calidad
Este eje se centra en 7 objetivos internos:
Reforzar la organización para mejorar eficiencia y calidad.
Adaptar la estructura interna a nuevos desafíos (trabajo en equipo, coordinación con servicios autonómicos).
Apostar por la modernización tecnológica, con el laboratorio de informática forense, las unidades de datos masivos y la sede electrónica como pilares.
Mejorar la selección, formación y capacitación del personal (incluyendo la Escuela de Inspección).
Promover el bienestar de los equipos como activo principal.
Impulsar la transparencia y la rendición de cuentas, con una comunicación más directa hacia la ciudadanía.
Reforzar la ética institucional: integridad, protección de datos, inclusión.
Conexión con la Agenda 2030
El plan integra sus objetivos con los ODS, destacando el ODS 8 (trabajo decente y crecimiento económico), pero también:
ODS 5 (igualdad de género).
ODS 3 (salud y bienestar).
ODS 1 (fin de la pobreza).
Se prevé un mecanismo de control y evaluación periódica para garantizar el cumplimiento de los objetivos. El plan aclara que su ejecución dependerá de la disponibilidad presupuestaria de cada ejercicio, aunque ya incluye una dotación inicial de 28,5 millones de euros para inversiones tecnológicas.
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