20 abril, 2018

La banca aviva la guerra de las hipotecas

Las hipotecas variables vuelven a ganar protagonismo en la ‘guerra’ que libra la banca para captar clientes ante la recuperación del crédito hipotecario. Tras la consolidación de unos tipos fijos más competitivos que nunca, la tendencia ahora es recortar los diferenciales que se añaden al euríbor. Aunque el índice de referencia continúa en mínimos negativos y no se esperan subidas hasta 2019, la banca está dando una vuelta de tuerca más al abaratamiento de las hipotecas en una estrategia para ganar volumen de crédito y clientes vinculados a los que ofrecer productos que sí van a dejar margen de negociar, como los seguros. Así, en la actual oferta de hipotecas variables se han acabado imponiendo los diferenciales por debajo del 1% y tan solo en cuatro préstamos se supera ese umbral.

Varios son los bancos que recientemente han llevado a cabo modificaciones a la baja en los precios de sus hipotecas a tipo variable. BBVA acaba de reducir en 10 puntos básicos tanto el tipo fijo de partida, del 1,99% al 1,89%, como el diferencial, hasta el 0,89%, convirtiéndose así en el más barato del mercado. Eso sí, este diferencial se aplica siempre y cuando el importe de financiación sea inferior o igual al 80% del valor de tasación y el plazo de amortización sea de 30 años, aunque la entidad da la posibilidad de alargar el periodo hasta 40 años. BBVA también ha suprimido la comisión de apertura y suavizado las condiciones de vinculación por parte del cliente. Se pide la domiciliación de la nómina, con ingresos mínimos de 600 euros y tener contratados un seguro de vivienda y un seguro de amortización por al menos el 50% del importe del préstamo. Ya no se solicita el plan de pensiones. Pero la entidad indica que, aunque la contratación de estos productos es opcional y no obligatoria, el interés varía en función de la vinculación.

La mayoría de bancos requiere un alto grado de compromiso por parte del cliente a cambio de ofrecerle el mejor precio posible. Es decir, que para obtener el diferencial más bajo suele ser necesario ligarse a la entidad con algo más que la domiciliación de la nómina. Algunas entidades piden ingresos mensuales superiores a 1.000 euros, como el Banco Santander, o incluso más de 2.000 euros, como en Bankinter, y 3.000 euros, como en Sabadell. Además, se solicita la domiciliación de recibos, el uso de tarjetas de crédito, la contratación de varios seguros (los más habituales son de hogar y vida, pero también hay de protección de pagos) y hasta planes de pensiones.

También este año, y por primera vez desde 2015, Bankinter quiso renovar su oferta y aplicó una sustancial mejora en los diferenciales, desde el 1,20% al 0,99%. Un poco antes, Banco Santander mejoró su Pre-Hipoteca Variable al reducir el tipo fijo inicial del 1,75% al 0,99% manteniendo el 0,99% añadido al euríbor hasta el vencimiento.

Hay que tener en cuenta que todas estas hipotecas tienen un tipo fijo de salida (salvo la de Openbank) que suele abarcar entre el primer y el segundo año de vida del préstamo. Los más baratos son del 0,99% en Santander, Popular, Coinc y Oficinadirecta.com, mientras que los más altos son del 2% en Deutsche Bank y del 1,95% en Liberbank los primeros 18 meses.

De momento, Bankia mantiene el diferencial del 1,20% más el euríbor en su hipoteca variable que, eso sí, está totalmente libre de comisiones. Deutsche Bank también lo sitúa en el 1,20%. Por su parte, Banco Sabadell comercializa la Hipoteca Premium al 1,10% más euríbor, aunque para las viviendas en venta en su portal inmobiliario Solvia tiene condiciones más ventajosas, con un euríbor más el 1%.

20 abril, 2018

La banca aviva la guerra de las hipotecas

Las hipotecas variables vuelven a ganar protagonismo en la ‘guerra’ que libra la banca para captar clientes ante la recuperación del crédito hipotecario. Tras la consolidación de unos tipos fijos más competitivos que nunca, la tendencia ahora es recortar los diferenciales que se añaden al euríbor. Aunque el índice de referencia continúa en mínimos negativos y no se esperan subidas hasta 2019, la banca está dando una vuelta de tuerca más al abaratamiento de las hipotecas en una estrategia para ganar volumen de crédito y clientes vinculados a los que ofrecer productos que sí van a dejar margen de negociar, como los seguros. Así, en la actual oferta de hipotecas variables se han acabado imponiendo los diferenciales por debajo del 1% y tan solo en cuatro préstamos se supera ese umbral.

Varios son los bancos que recientemente han llevado a cabo modificaciones a la baja en los precios de sus hipotecas a tipo variable. BBVA acaba de reducir en 10 puntos básicos tanto el tipo fijo de partida, del 1,99% al 1,89%, como el diferencial, hasta el 0,89%, convirtiéndose así en el más barato del mercado. Eso sí, este diferencial se aplica siempre y cuando el importe de financiación sea inferior o igual al 80% del valor de tasación y el plazo de amortización sea de 30 años, aunque la entidad da la posibilidad de alargar el periodo hasta 40 años. BBVA también ha suprimido la comisión de apertura y suavizado las condiciones de vinculación por parte del cliente. Se pide la domiciliación de la nómina, con ingresos mínimos de 600 euros y tener contratados un seguro de vivienda y un seguro de amortización por al menos el 50% del importe del préstamo. Ya no se solicita el plan de pensiones. Pero la entidad indica que, aunque la contratación de estos productos es opcional y no obligatoria, el interés varía en función de la vinculación.

La mayoría de bancos requiere un alto grado de compromiso por parte del cliente a cambio de ofrecerle el mejor precio posible. Es decir, que para obtener el diferencial más bajo suele ser necesario ligarse a la entidad con algo más que la domiciliación de la nómina. Algunas entidades piden ingresos mensuales superiores a 1.000 euros, como el Banco Santander, o incluso más de 2.000 euros, como en Bankinter, y 3.000 euros, como en Sabadell. Además, se solicita la domiciliación de recibos, el uso de tarjetas de crédito, la contratación de varios seguros (los más habituales son de hogar y vida, pero también hay de protección de pagos) y hasta planes de pensiones.

También este año, y por primera vez desde 2015, Bankinter quiso renovar su oferta y aplicó una sustancial mejora en los diferenciales, desde el 1,20% al 0,99%. Un poco antes, Banco Santander mejoró su Pre-Hipoteca Variable al reducir el tipo fijo inicial del 1,75% al 0,99% manteniendo el 0,99% añadido al euríbor hasta el vencimiento.

Hay que tener en cuenta que todas estas hipotecas tienen un tipo fijo de salida (salvo la de Openbank) que suele abarcar entre el primer y el segundo año de vida del préstamo. Los más baratos son del 0,99% en Santander, Popular, Coinc y Oficinadirecta.com, mientras que los más altos son del 2% en Deutsche Bank y del 1,95% en Liberbank los primeros 18 meses.

De momento, Bankia mantiene el diferencial del 1,20% más el euríbor en su hipoteca variable que, eso sí, está totalmente libre de comisiones. Deutsche Bank también lo sitúa en el 1,20%. Por su parte, Banco Sabadell comercializa la Hipoteca Premium al 1,10% más euríbor, aunque para las viviendas en venta en su portal inmobiliario Solvia tiene condiciones más ventajosas, con un euríbor más el 1%.

20 abril, 2018

Crece la productividad, pero los salarios no mejoran

La Confederación Europea de Sindicatos (ETUC) y el Instituto Sindical Europeo (ETUI) han denunciado hoy que el incremento de los salarios entre el año 2000 y 2016 hubiera sido cuatro veces mayor si esta subida hubiera reflejado el aumento de la productividad en ese mismo periodo. Según datos de la Comisión Europea recogidos por los sindicatos, los salarios crecieron en los Veintiocho un 2,5% entre 2000 y 2016, mientras que la productividad aumentó un 10%.

Los sindicatos denuncian que la relación entre la productividad y los salarios es un tema central para una distribución justa entre trabajo y capital. Precisamente por eso proponen "aplicar un mecanismo de fijación de salarios que tenga en cuenta las realidades económicas, cree un crecimiento inclusivo y se asegure de que la mano de obra reciba su parte justa de la riqueza creada". Para esto, el principio rector es que "los aumentos salariales nominales deberían compensar la inflación y reflejar el aumento real de la productividad".

Lo que presenciamos en las últimas décadas y particularmente después de la crisis fue un desacoplamiento de los desarrollos salariales del crecimiento de la productividad. En la mayoría de las economías industrializadas, incluida la UE, el crecimiento salarial estaba rezagado con respecto al crecimiento de la productividad. En el caso de España, el incremento de los salarios desde el comienzo del siglo fue del 10%, mientras que en la productividad este fue del 16%, un 60% mayor. En Alemania, la productividad creció tres veces más que los salarios (el 13% frente al 4%), mientras que en Polonia y Bélgica lo hizo dos veces más.

Hubo cuatro estados miembros (Hungría, Portugal, Rumanía y Grecia) donde, a pesar de haberse registrado un aumento en la productividad, los salarios reales cayeron. Como denuncia Esther Lynch, secretaria confederal de la ETUC, "los incrementos salariales se han estado quedando atrás en los últimos años" y "los trabajadores no están recibiendo una parte justa del valor de su trabajo".

Lynch también llamó a gobiernos e instituciones comunitarias a hacer "todo lo posible" para favorecer negociaciones colectivas que permitan subidas salariales "decentes y sensibles" acordes al aumento de la productividad, una correlación que entiende como "teoría económica básica".

20 abril, 2018

Más de 1,2 millones de parados sin ayudas

CC.OO. ha criticado este jueves las insuficiencias de las actuales prestaciones para los parados, mientras el sistema registró el año pasado un superávit de 2.353 millones de euros. El secretario de Políticas Públicas y Protección Social, Carlos Bravo, ha explicado que este excedente tiene en cuenta los ingresos por cotizaciones por desempleo y el desembolso en prestaciones a los parados, tanto asistenciales (subsidios) como contributivas.

“Tenemos 1,2 millones de trabajadores sin prestaciones, una tasa de cobertura del 58,6% y un excedente de 2.353 millones”, ha denunciado Bravo, al tiempo que ha mostrado su decepción por la propuesta del Ministerio de Empleo para unificar las ayudas a los parados de larga duración. “No aborda la reforma de la protección, no refuerza las prestaciones”.

Tanto CC.OO. como UGT consideran que esta nueva ayuda para englobar los programas Prepara, PAE y la renta activa de inserción (RAI), que Empleo debería aprobar antes de que acabe este mes, supone un paso atrás en el tiempo de cobertura para los desempleados de larga duración, así como un endurecimiento de las condiciones.

Según Bravo, la propuesta de Empleo supone que tres de cada cuatro beneficiarios ven reducido el plazo máximo para percibir esta nueva prestación de 430 euros. En el caso de los más perjudicados, los parados mayores de 45 años que accederán a esta renta complementaria de desempleo (RED) después de no haber cotizado lo suficiente para acceder a una prestación contributiva.

Gobierno y sindicatos llevan semanas negociando e intercambiando propuestas. Desde CC.OO. no descartan que se produzca una prórroga del PAE y Prepara, si antes del 30 de abril no llegan a un acuerdo.

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