Los impuestos sobre el trabajo (cotizaciones sociales) siguen siendo elevados

Se constituyeron 7.434 sociedades en julio
13 septiembre, 2017
II Plan Nacional de Acción de Mujeres, Paz y Seguridad
14 septiembre, 2017
Ver todas las noticias >

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) presentó ayer en París su informe anual sobre fiscalidad en el que analiza qué hicieron los 35 países miembros de esta institución, además de Argentina y Sudáfrica, en materia de impuestos en el último ejercicio. Una de las conclusiones que arroja este estudio es que los países continúan utilizando la política fiscal para tratar de impulsar el crecimiento, reducir las desigualdades y promover un cambio de comportamiento.

Sin embargo, también llama la atención sobre la necesidad de poner en marcha nuevos incentivos que consigan generar más empleo, el auténtico talón de Aquiles de la recuperación económica, en especial, en los principales países del Viejo Continente. Por figuras impositivas, en 2016 un total de 12 países apostaron por reducir el impuesto sobre sociedades en aras de estimular la actividad y frenar la marcha de empresas de unos países a otros en busca de un sistema tributario más atractivo. La OCDE remarcó que la recaudación de este tributo logró recuperarse en 2016, si bien aún se encuentra lejos de los niveles precrisis. El año pasado el tipo medio aplicado en Sociedades por los países miembros de esta organización se situó en el 24,7%, significativamente por debajo del 32,2% aplicado en el año 2000.

A este respecto, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, advirtió que merece “un examen atento” analizar lo que está ocurriendo ante “la intensificación de la competencia en los tipos del impuesto sobre sociedades, después de un periodo de relativa estabilización en los años que siguieron a la crisis”. A la espera de que los Gobiernos realicen esa reflexión, la OCDE sí elogió que haya aumentado la cooperación entre países para proteger sus bases impositivas de las empresas contra la evasión fiscal internacional.

La OCDE resaltó que durante 2016 se promulgaron numerosos recortes en los impuestos sobre la renta de un total de 15 países, lo que provocó en términos generales un aumento de la progresividad de sus sistemas tributarios. “Sin embargo, los impuestos sobre el trabajo (cotizaciones sociales) siguen siendo elevados en general y, con algunas excepciones, solo hubo reducciones limitadas de las contribuciones a la Seguridad Social”, destaca el informe. Por este motivo, esta organización considera que serán necesarias más medidas para impulsar la creación de empleo y “para que los sistemas fiscales se conviertan en más propicios al crecimiento inclusivo”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) presentó ayer en París su informe anual sobre fiscalidad en el que analiza qué hicieron los 35 países miembros de esta institución, además de Argentina y Sudáfrica, en materia de impuestos en el último ejercicio. Una de las conclusiones que arroja este estudio es que los países continúan utilizando la política fiscal para tratar de impulsar el crecimiento, reducir las desigualdades y promover un cambio de comportamiento.

Sin embargo, también llama la atención sobre la necesidad de poner en marcha nuevos incentivos que consigan generar más empleo, el auténtico talón de Aquiles de la recuperación económica, en especial, en los principales países del Viejo Continente. Por figuras impositivas, en 2016 un total de 12 países apostaron por reducir el impuesto sobre sociedades en aras de estimular la actividad y frenar la marcha de empresas de unos países a otros en busca de un sistema tributario más atractivo. La OCDE remarcó que la recaudación de este tributo logró recuperarse en 2016, si bien aún se encuentra lejos de los niveles precrisis. El año pasado el tipo medio aplicado en Sociedades por los países miembros de esta organización se situó en el 24,7%, significativamente por debajo del 32,2% aplicado en el año 2000.

A este respecto, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, advirtió que merece “un examen atento” analizar lo que está ocurriendo ante “la intensificación de la competencia en los tipos del impuesto sobre sociedades, después de un periodo de relativa estabilización en los años que siguieron a la crisis”. A la espera de que los Gobiernos realicen esa reflexión, la OCDE sí elogió que haya aumentado la cooperación entre países para proteger sus bases impositivas de las empresas contra la evasión fiscal internacional.

La OCDE resaltó que durante 2016 se promulgaron numerosos recortes en los impuestos sobre la renta de un total de 15 países, lo que provocó en términos generales un aumento de la progresividad de sus sistemas tributarios. “Sin embargo, los impuestos sobre el trabajo (cotizaciones sociales) siguen siendo elevados en general y, con algunas excepciones, solo hubo reducciones limitadas de las contribuciones a la Seguridad Social”, destaca el informe. Por este motivo, esta organización considera que serán necesarias más medidas para impulsar la creación de empleo y “para que los sistemas fiscales se conviertan en más propicios al crecimiento inclusivo”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR