Bruselas presiona para que haya un acuerdo con Mercosur

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Bruselas ha advertido a los agricultores latinoamericanos de que no pueden esperar tener un completo acceso a los mercados de carne de vacuno y biodiesel europeos, intensificando sus esfuerzos por superar una disputa de 18 años en favor de un acuerdo comercial entre Europa y Mercosur. Ambas partes han reavivado el debate con la esperanza de llegar a un acuerdo este año que pueda afianzar las relaciones de expansión comercial.

Phil Hogan, comisario de agricultura de la UE, cree que Mercosur tendría que moderar sus demandas si quiere conseguir algún avance. "Siempre habrá productos especiales en la UE que deberán ser protegidos, y en este caso los más importantes son la carne de vacuno y el etanol", afirma el comisario.

La UE inició sus conversaciones con Mercosur en 1999, pero éstas no tardaron en fracasar, cuando los agricultores europeos mostraron su preocupación ante la posible entrada de productos más baratos de carne de vacuno, de aves de corral y de azúcar.

Desde la firma de un tratado de libre comercio con Japón el pasado julio, Bruselas ha dado prioridad a las negociaciones con Mercosur y a las conversaciones para mejorar el acuerdo comercial entre Europa y México. Un acuerdo con Mercosur se presenta como una nueva vía para promocionar el libre comercio en vista de la preocupación que genera la política proteccionista de EEUU.

Un diplomático de Mercosur informó que estaba esperando "ver la oferta de la UE, en especial, lo referente al mercado de la carne de vacuno, azúcar y etanol". Por su parte, Hogan afirmó que "estaban recibiendo indicios positivos de los países que integran Mercosur, que aseguran estar dispuestos a considerar propuestas más realistas en materia de agricultura".

Guntram Wolff, responsable del centro de reflexión Bruegel, con sede en Bruselas, informa de que "por lo general México y Latinoamérica se consideraban el patio trasero de EEUU. Ahora, con Trump, todo esto ha cambiado, lo que abre la puerta a nuevas oportunidades para Europa" y añade "lo que estamos viendo es un cambio de rumbo político de especial importancia, porque está siendo observado por todo el mundo, incluso en Washington".

Mientras la agricultura representa uno de los puntos de mayor fricción, las medidas en favor de los derechos de propiedad intelectual son motivo de división. Mercosur teme que se limite la producción de las medicinas genéricas más baratas.

Las exportaciones de la UE a Mercosur han aumentado desde los 21.000 millones de euros en 2005 a los 46.000 millones de euros en 2015. Mientras, las exportaciones de Mercosur a Europa se incrementaron desde los 32.000 millones de euros hasta los 42.000 millones de euros, durante el mismo periodo.

Bruselas ha advertido a los agricultores latinoamericanos de que no pueden esperar tener un completo acceso a los mercados de carne de vacuno y biodiesel europeos, intensificando sus esfuerzos por superar una disputa de 18 años en favor de un acuerdo comercial entre Europa y Mercosur. Ambas partes han reavivado el debate con la esperanza de llegar a un acuerdo este año que pueda afianzar las relaciones de expansión comercial.

Phil Hogan, comisario de agricultura de la UE, cree que Mercosur tendría que moderar sus demandas si quiere conseguir algún avance. "Siempre habrá productos especiales en la UE que deberán ser protegidos, y en este caso los más importantes son la carne de vacuno y el etanol", afirma el comisario.

La UE inició sus conversaciones con Mercosur en 1999, pero éstas no tardaron en fracasar, cuando los agricultores europeos mostraron su preocupación ante la posible entrada de productos más baratos de carne de vacuno, de aves de corral y de azúcar.

Desde la firma de un tratado de libre comercio con Japón el pasado julio, Bruselas ha dado prioridad a las negociaciones con Mercosur y a las conversaciones para mejorar el acuerdo comercial entre Europa y México. Un acuerdo con Mercosur se presenta como una nueva vía para promocionar el libre comercio en vista de la preocupación que genera la política proteccionista de EEUU.

Un diplomático de Mercosur informó que estaba esperando "ver la oferta de la UE, en especial, lo referente al mercado de la carne de vacuno, azúcar y etanol". Por su parte, Hogan afirmó que "estaban recibiendo indicios positivos de los países que integran Mercosur, que aseguran estar dispuestos a considerar propuestas más realistas en materia de agricultura".

Guntram Wolff, responsable del centro de reflexión Bruegel, con sede en Bruselas, informa de que "por lo general México y Latinoamérica se consideraban el patio trasero de EEUU. Ahora, con Trump, todo esto ha cambiado, lo que abre la puerta a nuevas oportunidades para Europa" y añade "lo que estamos viendo es un cambio de rumbo político de especial importancia, porque está siendo observado por todo el mundo, incluso en Washington".

Mientras la agricultura representa uno de los puntos de mayor fricción, las medidas en favor de los derechos de propiedad intelectual son motivo de división. Mercosur teme que se limite la producción de las medicinas genéricas más baratas.

Las exportaciones de la UE a Mercosur han aumentado desde los 21.000 millones de euros en 2005 a los 46.000 millones de euros en 2015. Mientras, las exportaciones de Mercosur a Europa se incrementaron desde los 32.000 millones de euros hasta los 42.000 millones de euros, durante el mismo periodo.

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