El Banco de España refuerza la nueva área de vigilancia de la conducta de la banca y de las quejas de clientes

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El organismo que gobierna Luis María Linde creó una nueva área específica de vigilancia de estos asuntos en octubre de 2014, el Departamento de Conducta de Mercado y Reclamaciones (DCMR), que ha sido uno de los que más se ha venido fortaleciendo en los últimos años.

Toda una apuesta en un momento en que el Banco de España, inmerso aún en el proceso de reforzamiento y transformación que ha supuesto la implantación del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) europeo, acaba de alcanzar un máximo histórico en el número de inspectores.

Así consta en la Memoria de la supervisión bancaria en España del ejercicio 2016, recién publicada, que detalla que la Dirección General de Supervisión cuenta ya con 482 efectivos, de los que 243 son inspectores. La cifra supone un aumento relevante desde los 217 inspectores del año anterior o los 201 de 2014.

A estos habría que sumarles otros 9 inspectores de la Dirección General de Estabilidad Financiera y Resolución y otros 6 del Departamento de Conducta de Mercado y Reclamaciones, área que alcanza así un total de 90 empleados, frente a los 63 con que nació en otoño de 2014. Además, del área de conducta, unas 32 personas realizan funciones directas de supervisión en las entidades.

Pese a que este departamento se ha beneficiado de un incremento de empleados de un tercio en apenas dos años, el Banco de España reconoce que cuenta con “limitados recursos” que tratará de suplir este año con una herramienta informática que ayude a gestionar y planificar la vigilancia de la conducta de las entidades, que se ha convertido en una de las prioridades en la plaza de Cibeles, sede del organismo.

“Esta actividad supervisora consolida el compromiso estratégico del Banco de España por evitar el riesgo sistémico asociado a la conducta inadecuada de las entidades, así como por velar por la protección del cliente bancario para recuperar la confianza en el sistema financiero”, explica la memoria, detallando que más allá de la propia supervisión, el organismo lleva a cabo labores de “promoción de las buenas prácticas en el mercado, la atención de las consultas formuladas por los usuarios de los servicios bancarios sobre las normas aplicables en materia de transparencia y protección de la clientela y la resolución de las quejas y reclamaciones presentadas” por los consumidores.

El organismo que gobierna Luis María Linde creó una nueva área específica de vigilancia de estos asuntos en octubre de 2014, el Departamento de Conducta de Mercado y Reclamaciones (DCMR), que ha sido uno de los que más se ha venido fortaleciendo en los últimos años.

Toda una apuesta en un momento en que el Banco de España, inmerso aún en el proceso de reforzamiento y transformación que ha supuesto la implantación del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) europeo, acaba de alcanzar un máximo histórico en el número de inspectores.

Así consta en la Memoria de la supervisión bancaria en España del ejercicio 2016, recién publicada, que detalla que la Dirección General de Supervisión cuenta ya con 482 efectivos, de los que 243 son inspectores. La cifra supone un aumento relevante desde los 217 inspectores del año anterior o los 201 de 2014.

A estos habría que sumarles otros 9 inspectores de la Dirección General de Estabilidad Financiera y Resolución y otros 6 del Departamento de Conducta de Mercado y Reclamaciones, área que alcanza así un total de 90 empleados, frente a los 63 con que nació en otoño de 2014. Además, del área de conducta, unas 32 personas realizan funciones directas de supervisión en las entidades.

Pese a que este departamento se ha beneficiado de un incremento de empleados de un tercio en apenas dos años, el Banco de España reconoce que cuenta con “limitados recursos” que tratará de suplir este año con una herramienta informática que ayude a gestionar y planificar la vigilancia de la conducta de las entidades, que se ha convertido en una de las prioridades en la plaza de Cibeles, sede del organismo.

“Esta actividad supervisora consolida el compromiso estratégico del Banco de España por evitar el riesgo sistémico asociado a la conducta inadecuada de las entidades, así como por velar por la protección del cliente bancario para recuperar la confianza en el sistema financiero”, explica la memoria, detallando que más allá de la propia supervisión, el organismo lleva a cabo labores de “promoción de las buenas prácticas en el mercado, la atención de las consultas formuladas por los usuarios de los servicios bancarios sobre las normas aplicables en materia de transparencia y protección de la clientela y la resolución de las quejas y reclamaciones presentadas” por los consumidores.

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