La creación de sicavs se paraliza por la incertidumbre legal

Euro
24 mayo, 2017
España exigirá el fin de la permisividad fiscal, aduanera y de establecimiento de sociedades de Gibraltar
24 mayo, 2017
Ver todas las noticias >

El documento acordado por la formación que lidera el Gobierno y por la que pilota Albert Rivera es una pesadilla para la industria de las sociedades de inversión de capital variable (sicav) en España. La buena noticia es que, según fuentes financieras y políticas, el cambio no será tan brusco como para desatar una deslocalización masiva de la industria a países más estables en su legislación, como Luxemburgo.

Con todo, el miedo se ha impuesto y en lo que va de 2017 solo se ha creado una nueva sicav: Alustream. Su gestora es CaixaBank AM y fue registrada en la CNMV el 27 de enero. Ni una más. Ya el año pasado, con elecciones del 26 junio, tras las del 20 de diciembre de 2015, la puesta en marcha de sicavs se redujo a la mínima expresión con 19. Con todo, el hundimiento en este ejercicio respecto al número de nuevos registros en el mismo periodo de 2016 es del 94%.

El presidente de la CNMV, Sebastián Albella, ha solicitado que se despeje de una vez y para siempre la incertidumbre que pesa sobre las sicavs. Su posición es que no se las perjudique para evitar una huida. La legislación española es de las más duras de Europa. Solo en Portugal se exige también que cada sicav cuente al menos con 100 accionistas.

Mientras, el número de desapariciones, ya sea por transformaciones en sociedad anónimas o limitadas, por disoluciones puras y duras o por fusiones con fondos de inversión, se ha disparado. Esta última fórmula, en boga el año pasado, ha perdido fuelle, debido a la incertidumbre legal. Hacienda ha avisado de que se reserva el derecho a que afloren las eventuales plusvalías si considera que el principal motivo de la unión es fiscal.

En lo que va de año se han fusionado 46 sicavs y otras 105 se han liquidado o transformado. En el conjunto de los ejercicios 2013, 2014 y 2015 el número de bajas ascendió a 58. “Entre tanto, la proliferación de nuevos vehículos en Luxemburgo ha crecido”, apuntan fuentes del sector.

Con un patrimonio total en España de más de 33.000 millones a cierre de abril y un número de partícipes superior a los 461.000, la industria que se mueve alrededor de las sicavs se retuerce ante la posibilidad de que se imponga el criterio de que solo se compute como accionista aquel que controle al menos el 0,55% del capital. Cada sicav necesitaría 100 de ellos para poder beneficiarse de la prebenda de tributar al 1% en el impuesto sobre sociedades, frente al 25% que paga el común de las empresas.

Lo cierto es que las sicavs disfrutan de la misma fiscalidad que los fondos de inversión. No se evade ningún impuesto, aunque se difiere su pago hasta que se venden las acciones. Las eventuales plusvalías tributarán en el correspondiente impuesto sobre la renta a un tipo máximo del 23%.

El documento acordado por la formación que lidera el Gobierno y por la que pilota Albert Rivera es una pesadilla para la industria de las sociedades de inversión de capital variable (sicav) en España. La buena noticia es que, según fuentes financieras y políticas, el cambio no será tan brusco como para desatar una deslocalización masiva de la industria a países más estables en su legislación, como Luxemburgo.

Con todo, el miedo se ha impuesto y en lo que va de 2017 solo se ha creado una nueva sicav: Alustream. Su gestora es CaixaBank AM y fue registrada en la CNMV el 27 de enero. Ni una más. Ya el año pasado, con elecciones del 26 junio, tras las del 20 de diciembre de 2015, la puesta en marcha de sicavs se redujo a la mínima expresión con 19. Con todo, el hundimiento en este ejercicio respecto al número de nuevos registros en el mismo periodo de 2016 es del 94%.

El presidente de la CNMV, Sebastián Albella, ha solicitado que se despeje de una vez y para siempre la incertidumbre que pesa sobre las sicavs. Su posición es que no se las perjudique para evitar una huida. La legislación española es de las más duras de Europa. Solo en Portugal se exige también que cada sicav cuente al menos con 100 accionistas.

Mientras, el número de desapariciones, ya sea por transformaciones en sociedad anónimas o limitadas, por disoluciones puras y duras o por fusiones con fondos de inversión, se ha disparado. Esta última fórmula, en boga el año pasado, ha perdido fuelle, debido a la incertidumbre legal. Hacienda ha avisado de que se reserva el derecho a que afloren las eventuales plusvalías si considera que el principal motivo de la unión es fiscal.

En lo que va de año se han fusionado 46 sicavs y otras 105 se han liquidado o transformado. En el conjunto de los ejercicios 2013, 2014 y 2015 el número de bajas ascendió a 58. “Entre tanto, la proliferación de nuevos vehículos en Luxemburgo ha crecido”, apuntan fuentes del sector.

Con un patrimonio total en España de más de 33.000 millones a cierre de abril y un número de partícipes superior a los 461.000, la industria que se mueve alrededor de las sicavs se retuerce ante la posibilidad de que se imponga el criterio de que solo se compute como accionista aquel que controle al menos el 0,55% del capital. Cada sicav necesitaría 100 de ellos para poder beneficiarse de la prebenda de tributar al 1% en el impuesto sobre sociedades, frente al 25% que paga el común de las empresas.

Lo cierto es que las sicavs disfrutan de la misma fiscalidad que los fondos de inversión. No se evade ningún impuesto, aunque se difiere su pago hasta que se venden las acciones. Las eventuales plusvalías tributarán en el correspondiente impuesto sobre la renta a un tipo máximo del 23%.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR